La vía de la prueba

Cada campo lleva su trazabilidad.

En el registro, un valor nunca está solo. Cada campo deja constancia de quién lo declaró, quién lo verificó y hasta cuándo es válido — de modo que una alegación está acreditada, o no se publica.

Un solo campo y la trazabilidad que lleva consigo: su fuente, su verificador, su periodo de validez.

Trazabilidad en el campo, no en una carpeta

La prueba se adjunta al valor exacto que respalda — el porcentaje de contenido reciclado, el país de origen, la declaración de sustancias — y no a una unidad compartida llena de documentos que alguien tendrá que rebuscar más adelante.

Periodos de validez, no certezas caducadas

Las atestaciones caducan. Cada prueba en Listrar lleva un periodo de validez, de modo que el registro sabe cuándo expira un certificado — y lo muestra antes de que lo descubra un regulador o un cliente.

Alegaciones ecológicas que resisten el escrutinio

La Directiva de la UE sobre alegaciones ecológicas y las FTC Green Guides plantean la misma pregunta: ¿puede acreditarlo? En Listrar esa pregunta se resuelve antes de publicar — una alegación no acreditada sencillamente no sale.

Una pista de auditoría que un regulador puede leer

Cuando una autoridad pregunta cómo se estableció un valor, la divulgación ya está ordenada: fuente, verificador, validez, por orden. Sin proyecto de reconstrucción, sin una semana de arqueología del correo.

Esté en el registro desde el lanzamiento.

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